Adarve estudio

Este proyecto corresponde a la reforma de un local en planta baja de una vivienda del siglo XVII para su transformación en estudio de arquitectura. 

Con una localización privilegiada, frente al Ayuntamiento y la Plaza Mayor del municipio, este estudio se emplaza en el interior de una de las tres viviendas que en un pasado formaron parte de la Casa Medrano, mandada edificar en 1651 por fray Juan Martínez-López Carbonero, confesor de Felipe IV, con objeto de establecer en la monumental construcción un orfanato y colegio de niñas para niñas pobres.

El proyecto plantea un espacio de trabajo diáfano con vistas al consistorio y la iglesia, que pone en valor los elementos constructivos existentes, así como la restauración de su fachada hacia la Calle Collados. El programa consiste en el acceso a través de un gran portón, por el que se accede al estudio mediante una galería porticada escondida tras el recodo del zaguán, una pequeña sala de espera con un aseo, y el espacio de oficina con los espacios de trabajo y reunión